Mi responsabilidad en el proceso

En este proceso no solamente actúa Dios también hay tres pasos que nosotros debemos dar.
Este proceso lo he dividido en dos partes para que lo podamos entender mejor.
En la primera parte veremos la parte que nos toca a nosotros y en la segunda parte veremos la parte en que Dios interviene. Este proceso puede durar días, meses o años eso dependerá de nosotros, ya que si creamos las condiciones para que Dios actué, yo estoy completamente segura que  él no tardará  en cambiarnos  a su imagen, como es su voluntad. ¿No crees? Nadie es responsable de tu crecimiento. Nadie puede cambiarte si tú no quieres, ni aún  Dios.

Tu voluntad es la llave para que tú seas transformado en un buen árbol.
Esta llave fue un regalo de Dios  para nosotros, pero esta misma llave puede llevarte a un destino incierto.
Si tienes buena memoria verás que Adán y Eva no tomaron una buena decisión cuando decidieron oír la voz del diablo. Este es el deseo de Satanás  que tú no puedas llegar a ser un  buen árbol. Por esta causa él no te deja tomar la decisión de cambiar, pero no en deseos o palabras, sino en hechos. Este proceso  lo  analizaremos partiendo desde   este único versículo, así que yo te invito que lo memorices ahora mismo.

2”Cronica 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y  buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré  desde los cielos, y perdonaré sus  pecados, y sanaré su tierra”
                

¿Como se  pasa el proceso de sanidad de la tierra?

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos.”
En esta  parte veremos la mitad del versículo, esta es la parte que nos toca a nosotros de la que hablamos en el capítulo anterior.
Veremos estos versículos en diferentes divisiones.
Estudiaremos detenidamente el proceso; pero partiendo de la parte que nos corresponde a nosotros.

La parte nuestra

Si se humillare mi pueblo........”

1. Humillarnos al Señor

¿Que significa ser humilde?. Humilde es alguien que acepta sus errores, que reconoce que no puede solo y que necesita a Dios. La humildad está relacionada con la mansedumbre y es una virtud que agrada a Dios.
Jesús dejo un ejemplo o yo diría una semilla de mansedumbre con su vida y su ministerio, ejemplo que debemos seguir nosotros (Mateo 11:29, Juan 13:1-5 2Corintios 8:9).
Jesús fue humilde cuando lavó los pies de sus discípulos, fue humilde cuando se hizo hombre para morir por mí, fue humilde cuando llevó en él el pecado tuyo y mío sin merecerlo.
Ser humilde nos ayudará a ver el rostro de Dios.

Dios se agrada de los humildes. Y para cambiar es imprescindible esta cualidad sin ella no cruzaremos al otro lado en donde seremos traspuesto de malos a buenos. Esto no es tan fácil, ya que hay que ser humildes y mansos de corazón y no solamente de palabras o de apariencia.
Hay personas que piensan que ser humildes es ser pobres o vestir como pobres, pero esto no es humildad la verdadera humildad es aquella que uno no pretende ser. Hay personas que se llaman ser humildes, pero el verdaderamente humilde no pretende serlo.

Una de las semillas del diablo es el orgullo, el orgullo fue lo que hizo que el diablo fuera hoy lo que es.
Debemos saber que Dios no habita entre los orgullosos. En esta parte tu ego juega un papel muy importante ya que una de la semilla mas usada por el diablo es la autojustifición o el buscar siempre un culpable para mis faltas o errores. En el Edén pudimos ver como la mujer dijo:

“la serpiente me engañó”.
El hombre dijo: “la mujer que tú me diste”
El hombre hasta a Dios culpó.

Dios hizo una pregunta ¿Qué has hecho Adán? Adán debió haber contestado:
“He fallado señor, he sido débil, no he podido hacer tu voluntad, ayúdame,  Perdóname”.
Pero lamentablemente  no fue así, porque ya la semilla del padre de mentira estaba en ellos y la naturaleza del hombre ya no era más perfecta, pues juntamente con el pecado, vino  el sentimiento de culpa y de querer escondernos de nuestro Dios, no sabiendo que esto es inútil el querer escapar de Dios. 
Dios preguntó; pero ya Dios sabía lo que ellos habían hecho, Dios solo quería que ellos fueran sinceros y reconocieran sus faltas.
Dios siempre tienen en su plan el ayudarnos a cambiar pero hay cosas que él no puede hacer por nosotros y es reconocer que hemos pecado. Esto debe ser una acción personal y consciente de que no tenemos excusas para fallar que podemos culpar a otros delante de la gente, pero que Dios conoce las intenciones del corazón.

2. Orar y buscar el rostro de Dios

“....Y oraren y buscaren mi rostro....”

Después de humillarnos, la segunda cosa que debemos hacer es orar, expresar en palabras lo que hemos hecho, decirle al señor cómo nos sentimos, lo que nos duele y lo que es difícil para nosotros decirle lo que es mi debilidad.
Esto se logra con mucha disciplina. Cuando hablamos de orar no estoy hablando de una simple oración hecha al azar sino, de una oración continua y decidida, no importando el tiempo que duremos con esa misma petición.
Jesús en una ocasión le refirió una parábola a sus discípulos  (Lucas 18:1-8) En esta parábola podemos ver que lo mas importante en la oración es la perseverancia.

Hay que saber que nadie recibe nada sin antes pedirlo.
Dios contesta la oración si permanecemos en  la misma oración, esto demuestra cuan grande es nuestra decisión de ser cambiados por él.
Fíjate que dice que debemos orar y buscar el rostro de Dios. Hay una diferencia entre orar y buscar a Dios. Orar es hablar con Dios, expresarle lo que siento. Buscar  saber que algo que se has perdido, lo necesitas, es estar    consciente de esa necesidad  y  lo por eso invierto tiempo en esa búsqueda.
Esta  búsqueda es muy importante ya que la Palabra dice: “el que busca halla”
Después que he orado, tengo un tiempo extra para indagar en la palabra de Dios, para meditar en él y esperar que él hable a mi corazón.

Todos los seres humanos oran, el que no lo hace por amor lo hace por dolor, como dice un buen amigo mío. Pero buscar no es orar porque quiero algo de Dios, buscar es estar en su presencia para escuchar su voz.
Si buscamos al señor encontraremos su rostro ya que é l mismo dice: “el que a mi viene yo no le echo fuera.”
No importa quién tú seas o lo que hallas hecho él vendrá al encuentro de tu llamado.
Tienes que sacar tiempo para esto, ya no es una simple oración, es una súplica delante de Dios para que nos cambie.
Para poder lograr esto tenemos que ser disciplinados. Efesios 5:15- 17 nos dice que debemos aprovechar bien el tiempo. Pero ¿Cómo se aprovecha bien el tiempo? Normalmente lo que necesitamos no es más tiempo, sino mas disciplina en nuestro diario vivir.
Siempre estamos llenos de buenas intenciones, y buenos deseos en relación a nuestra vida espiritual.
Satanás sabe que lo que tiene que hacer es mantenernos llenos de buenos deseos sin obras o acción.
Porque él sabe que sin acción no seremos transformados y mientras tanto se nos va la vida. Por esta causa Pablo le dice a los efesios que anden como sabios  ¿Cómo andan los sabios?

El dice que aprovechan bien el tiempo, pero ¿Qué es aprovechar? Aprovechar es no dejar perder nada, usar todo lo que se puede, sabiendo  que los días son malos, y hay que buscar a Dios, es decir, hacer el tiempo de Dios.
El texto dice que debemos ser entendidos de la voluntad de Dios. Y ¿Cuál es la voluntad de Dios?
Siempre hay suficiente tiempo, es solo que no lo distribuimos bien.
Muchas veces prolongamos la búsqueda de Dios para mañana, un mañana que nunca llegará, ya que tenemos un enemigo que sabe lo que tiene que hacer para entretenernos.
En esta época hay todo  tipo de pasatiempo, para que nadie se aburra y para que siempre estemos ocupados, esta es una época de prisas y apuros, nunca hay tiempo, siempre tenemos que estar corriendo.
Pero hoy quiero decirte que el rostro de Dios no lo verás a menos que te detengas en tu prisa y hagas una cita con él. Tenemos el ejemplo de Marta estaba afanada y turbada por cosas que no eran las necesarias
PARA LA VIDA ETERNA.

Si queremos cambiar nuestras vidas debemos vivir de una manera diferente a como viven la mayoría.
Debemos ser disciplinados y tener en nuestra agenda orar y buscar a Dios, si es que realmente queremos cambiar.
¿Que cosas podrías hacer para que en esa área de tu vida puedas tener victoria? ¿Eres disciplinada cuando buscas a Dios en oración  o le buscas de acuerdo a como tengas tiempo? ¿Que podrías hacer hoy para cambiar esa situación y no quedarte en buenas intenciones solamente? ¿Tales podrías hacer un plan de todo lo que tienes que hacer diariamente, incluyendo orar como prioridad? 

 

3. Convertirse de sus malos caminos

“..... Y se convirtieren de sus malos caminos...”

La palabra convertir significa cambiar el estado de una cosas en otra.es decir que el convertirte no es solo orar y querer cambiar, sino que en tu vida hay un  cambio de actitud.
Déjame que te lo explique de otra manera; si en la mañana te levantas y oras,  hablas con Dios con respecto a tu carácter,  le pides que te ayude y pasas un buen tiempo, entiendes lo que quiero decir con lágrimas y todo eso.
Luego comienzas el día.

Dios está ansioso por ver que harás.
Alguien te provoca como siempre ¿Qué haces en ese momento? ¿Recuerdas todo lo que dijiste al señor horas antes?
Convertirse significa que mi voluntad está rendida a Dios, que ya no voy a ser yo misma (en relación a la vieja manera de vivir) sino que ahora voy a intentar que mis acciones  se parezcan un poco a lo que he estado hablando con Dios. Esto no significan que no sienta lo que me hacen, no, significa que aunque por dentro quiera actuar de mi vieja manera, yo no lo haré.
Hay cosas que tienen que ser cambiadas, hábitos en nuestras vidas  que nos han mantenido muertos para Dios.